El principio del masaje metamórfico es la "reconexión" del indivíduo con su período prenatal, mediante una sutil estimulación de los puntos reflejos de la columna vertebral sobre los pies, las manos y la cabeza.
La vida es creación y movimiento. Siempre hay cambio, por pequeño o lento que sea. Por la unión de las dos células o gametos que dan origen al individuo, el ser humano trae consigo información genética instintiva y emocional heredada, así como un potencial propio a desarrollar.
Los 9 meses de gestación nos permiten integrar en nuestra estructura física esa información y situarla en los centro neurálgicos que se encargarán de gestionarla. Desde el 5º mes de gestación empezamos a interactuar con el exterior, influyendo decisivamente en nuestra base física, emocional y mental todos los estímulos que recibimos y que, generalmente, limitan y determinan nuestras capacidades iniciales impidiendo desarrollarlas o creando los primeros patrones de respuesta que nos condicionarán en un futuro.
Con el masaje metamórfico -placentero y relajante- logramos deshacer esos patrones cristalizados y se producen cambios que a veces el paciente no percibe pero su entorno sí. Cambios como: modo de actuar, reacciones distintas a la normal, capacidad de tomar decisiones cuando no la teníamos... es decir, poco a poco transformamos la oruga, con todo el potencial que traía, en mariposa. Cambia nuestro comportamiento y con ello nuestra forma de ser.
¡Atrévete a tomar las riendas de tu vida! ¡Nunca es tarde para empezar!
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