Llevados por la inercia, vamos de un lado al otro sin cesar. Lo que ayer servía hoy no está de moda y al revés. Pasamos de crecer comiendo pan con chocolate a huir de él como del "fruto prohibido", sin embargo, como algún beneficio tenía que tener este ir y venir de extremo a extremo, los científicos hoy reconocen que el chocolate tiene múltiples beneficios para la salud.
Así pues, al pobre y desprestigiado "chocolate", ahora se le viene reconociendo que:
- Posee sustancias antioxidantes, que combaten los radicales libres y retrasan el envejecimiento celular.
- Es antidepresivo y además se ha demostrado que los episodios de consumo compulsivo de chocolate por parte de las mujeres, está vinculado a las fluctuaciones de la producción hormonal del sexo femenino.
- Es afrodisíaco. Estimula la producción de serotonina, (sustancia química generada por el cerebro) que junto a la dopamina y la norepinefrina, producen la sensación de placer, euforia, satisfacción y deseo.
- Tiene componentes cafeínicos que estimulan el Sistema Nervioso Central.
- Reduce la presión arterial y con sus fenoles antioxidantes, nos protege de enfermedades cardiovasculares. (Según estudios de la U. de Harvard.)
- Tiene propiedades adelgazantes, desintoxicantes y reafirmantes, usado sobre la piel...
Algunos efectos inciden directamente a nivel de interacción de sustancias químicas y otras afectan al aspecto psicológico, pero el secreto está en la moderación. En ese término medio que, como decía al principio, no solemos encontrar.
Como todo, nuestro querido chocolate, también tiene su polo opuesto, y sus calorías, y sus "cosillas". Así que una buena opción a sus contraindicaciones es encontrar la forma de no perderse sus beneficios, sin tener que comérselo. ¿Término medio?
Conocedores de todo esto, no cabe duda de que nuestro masaje de envoltura de chocolate es un pacto estupéndo con los "michelines" y regalo perfecto para tu piel. Sabemos que usado con cierta periodicidad, disipa la tensión, la falta de vitalidad y el cansancio. Mitiga los síntomas del estrés, además de hidratar, combatir la celulitis y mejorar tu buen humor, gracias a la producción de endorfinas (hormonas del bienestar y del placer).
¿Vas a resistirte es esta dulce y relajante tentación? ¡Date un capricho que lleva chocolate y no engorda!
