Tal vez la probamos por casualidad y nos atrapó su agradable sabor, tal vez su recuerdo sobre los mantecados de la abuela avivó la memoria, tal vez nos las presentaron “formalmente” como “fuente saludable de nutrientes”. Fuera como fuere, el sésamo nos rodea desde hace tiempo.
Producido y usado desde hace más de 7.000 años en India, se extendió a China hace 5.000 años, Turquía lo emplea como aceite desde hace 3.000 años y ya en la tumba de Ramsés III (siglo XIII a.C.) se encontraron indicaciones de su uso culinario. Hoy, los principales productores son China, India, Birmania y Sudán. Considerado por algunas culturas como símbolo de inmortalidad, el sésamo (Sesamum indicum) es una pequeña semilla ovalada cuya planta mide entre 1 m. y 1,8 m. de altura. Sus granos van del blanco cremoso al negro en varias tonalidades entre beig, marrones, grises...y contienen un sin fin de propiedades en cualquiera de sus versiones.
Siendo la “perfecta desconocida”, sus aplicaciones son de lo más variadas y se consu
me en granos, aceite, puré, en medicamentos o en cosmética.Aunque es oleaginosa, su grasa es fundamentalmente insaturada (oléico y linoleico) por lo que el cuerpo la metaboliza sin problemas. Una característica peculiar es que su aceite se usa en países cálidos porque, a diferencia de otros aceites, por mucho calor que haga no se pone rancio.
Según los nutricionistas, ayuda a disminuir el colesterol, a prevenir el infarto, la trombosis o la osteoporosis, siendo un gran aliado en enfermedades cardiovasculares. Es también un potente energizante, preventivo del agotamiento físico y mental, de la pérdida de memoria, del estrés, de la depresión, del insomnio y calma el sistema nervioso central. Además, es rico en Proteínas, que se ven potenciadas si lo combinamos con cereales y legumbres.
Presente en ciertos medicamentos desde hace tiempo, cosméticamente el aceite natural de sésamo conserva todas sus propiedades y nutrientes en la prensada en frío, siendo especialmente beneficioso para huesos y articulaciones por su poder anti-inflamatorio.
Podríamos hablar con mucho más detalle de todas las propiedades y aplicaciones, hasta concluir pensando "¡Cómo podría nadie vivir sin sésamo!" Lo mismo me ocurrió con la Lavanda el día que me enteré de sus benevolencias pero, de momento, nos quedamos con las reseñas que la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) concede a esta diminuta semilla que se ha ganado el derecho a formar parte de nuestras vidas:
* Rico en ácidos grasos no saturados: equilibrantes del sistema nervioso, cardiovascular y sistema inmunológico. Combaten reacciones alérgicas e inflamatorias.
* Rico en calcio biodisponible: pues combinado con el fósforo, magnesio, silicio, cinc, cobre y boro que contiene, es más fácilmente asimilado por nuestro organismo que el calcio proviniente de la leche o incluso la soja.
* Rico en Vitamina E: Antioxidante que ayuda a prevenir el envejecimiento celular y el cáncer. Actúa contra Hongos y Bacterias.
* Rico en Vitamina B1 y B2: Energizantes que intervienen en la transmisión del influjo nervioso y en procesos orgánicos como pueden ser el retardo del envejecimiento, la reducción del colesterol, la eliminación de minerales tóxicos del organismo, influye en el mantenimiento del tono muscular, ayuda en casos de tratamientos de fertilidad, virilidad e índice de coagulación.
* Remineralizante: Fuente de minerales y oligoelementos (hierro, calcio, cobre, fósforo, zinc, magnesio, manganeso).
* Laxante: Su 12% de fibras actúa como laxante natural y protege la flora intestinal.
* Uso polivalente: Se consume como alimento, en medicamentos y en cosmética. Aplicado como crema nutritiva protege la piel del envejecimiento celular y la suaviza.
Muy indicado para mujeres embarazadas, en períodos de lactancia y para prevención o tratamiento de impotencia masculina por su alto contenido en Zinc. (No en vano en Oriente es considerado como restaurador de la virilidad masculina y potencia sexual).
¡La Naturaleza esconde grandes tesoros en formatos realmente pequeños!
Desde Quirosens, queríamos complacer a los amigos que nos pidieron información y rendirle un merecido homenaje a esta “semilla de vida” tan corriente como desconocida.
